Cosméticos y publicidad en España
Cosméticos y publicidad en España: ¿qué está permitido?
Un resumen breve de las reglas que se aplican a cualquier anuncio de producto cosmético vendido en España. Le ayudará a juzgar si la página que está leyendo es fiable.
Un cosmético no es un medicamento
El Reglamento (CE) n.º 1223/2009 define el producto cosmético como una sustancia destinada a ponerse en contacto con la piel para limpiarla, perfumarla, protegerla o mantenerla en buen estado.
Un medicamento pasa por una autorización que verifica su eficacia y su seguridad. Un cosmético solo se notifica en el portal europeo antes de comercializarse. Por eso una crema nunca puede presentarse como un tratamiento.
¿Qué afirmaciones están prohibidas?
El Reglamento (UE) n.º 655/2013 fija los criterios comunes de las alegaciones cosméticas: deben ser veraces, estar respaldadas por pruebas y no inducir a error.
- Afirmar que un cosmético trata, cura o previene una enfermedad está prohibido. Las varices son una enfermedad.
- Atribuir a un cosmético propiedades que no tiene, o presentarlo como si tuviera una eficacia demostrada que no está documentada.
- Usar la recomendación de un médico concreto o de un profesional sanitario cuando no está autorizada.
- Reproducir símbolos del Estado o imitar la página de un ministerio para dar apariencia oficial.
¿Por qué le importa esto como comprador?
Una página que promete hacer desaparecer las varices, que cita a un médico inventado o que imita el sitio de un organismo público incumple estas reglas. Eso por sí solo no dice nada sobre la calidad del producto, pero dice mucho sobre el vendedor.
Es el criterio más sencillo y más fiable del que dispone antes de pedir nada.
¿A quién dirigirse?
La vigilancia de los productos cosméticos corresponde en España a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Las prácticas comerciales engañosas se denuncian ante los servicios de consumo de su comunidad autónoma.
Si aparece una reacción adversa tras usar un cosmético, consulte a su médico o a su farmacéutico: existe un sistema de cosmetovigilancia para recogerlas.